La salud reproductiva es vital, no puede detenerse en pandemia

 

Lima, 20 de Octubre 2020 – El pasado lunes 19 de octubre la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) transmitió el diálogo virtual ‘Los efectos de la pandemia del COVID-19, desafíos para la salud sexual y reproductiva en el contexto del logro del desarrollo sostenible’, donde representantes de la región presentaron su situación en materia de derechos sexuales y reproductivos. Susana Chávez, directora ejecutiva de Promsex y secretaria secretaria ejecutiva del Consorcio Latinoamericano contra el aborto inseguro (CLACAI) participó como respresentante de la sociedad civil. 

Durante su exposición, Susana presentó la iniciativa “La salud reproductiva es vital”, que incluye un monitoreo inédito a nivel global para recoger datos sobre los avances y retrocesos en materia de salud reproductiva en el contexto de pandemia en nueve países de la región . En este sentido, la especialista alertó: “No hay manera de suspender las atenciones en salud reproductiva sin que existan graves consecuencias para quienes no reciben estos servicios. Ese es el llamado de atención que hacemos con la iniciativa ‘La salud reproductiva es vital‘, pues son servicios que no puede dejar de darse”.

No hay manera de suspender las atenciones en salud reproductiva sin que existan graves consecuencias para quienes no reciben estos servicios. Ese es el llamado de atención que hacemos con la iniciativa ‘La salud reproductiva es vital‘, pues son servicios que no puede dejar de darse”.

A lo largo del diálogo, las panelistas demostraron que existe una tendencia general a la disminución del acceso a los servicios de salud reproductiva en América Latina. Esto se debe en parte a las medidas para mitigar el contagio de Coronavirus, a la sobre demanda de los servicios sanitarios, pero también a la falta de políticas públicas destinadas a garantizar la salud reproductiva como servicio esencial, pese a lo señalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En concreto, las ponentes expusieron cifras alarmantes, como por ejemplo, un aumento en la mortalidad materna y en los niveles de violencia sexual  contra niñas, mujeres, adolescentes durante la pandemia.  

Susana, a partir de la información preliminar con la que cuenta CLACAI al respecto, explicó que, si bien la crisis ha tenido consecuencias graves, también ofrece una posibilidad de dar respuestas efectivas y eficientes para quienes acceden a estos servicios: “Estamos convencidas de que la pandemia es también una oportunidad para que nuestros sistemas sanitarios se alineen al derecho a la salud y para llenar los vacíos que afectan las vidas de miles de mujeres”.

De igual manera, Susana hizo hincapié en la importancia de entender que las garantías de salud reproductiva son responsabilidades internacionales, así como lo han señalado órganos de Naciones Unidas, y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en comunicaciones recientes. “El Estado tiene la obligación de proteger, garantizar y proveer medidas concretas. No sólo para detener el retroceso, sino también para avanzar con nuestros compromisos”, explicó la representante de CLACAI.


Por su parte, Virginia Camacho, asesora regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) estuvo a cargo del cierre del evento, fue enfática en señalar la importancia de garantizar la Educación Integral en Sexualidad (EIS). Asimismo, Susana remarcó el rol de las organizaciones de la sociedad civil en las discusiones y la divulgación de información pertinente para la población que necesita acceder a estos servicios. “No podemos ver a la vigilancia de la sociedad civil como una amenaza, sino que como un elemento fundamental con el que podamos seguir adelante. Avanzar en esta línea no es solo una cuestión de salud, sino que es un rasgo fundamental para afianzar la igualdad de género en la región“, señaló.